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Los venezolanos somos chalequeadores por naturaleza, pero por muy Nicolás Maduro que tú seas, da lástima ver cómo nadie te hace el favor de decirte el ridículo que estás haciendo.

Te haré la caridad de explicarte. ¿Sabes que la Constitución dice que Venezuela es una República, no? Bueno, en las repúblicas se gobierna por representación, o sea, como no todos podemos ser presidentes y diputados al mismo tiempo, unos pocos representan a muchos. Y entonces esos pocos se eligen por votos (no jugando “zapatico cochinito”), de manera que los que ganan representan a quienes votaron por ellos porque así les dio la gana a estos.

En nuestro país (Tú también eres de aquí, ¿verdad?) hubo elecciones parlamentarias, o sea, de representantes, y ganó la oposición no porque unos espíritus votaron por ellos, sino fue el pueblo quien los puso ahí. ¿Sabías que pueblo en griego es “demos” y de ahí viene “democracia” que significa “gobierno del pueblo”? Bueno, en una república democrática el pueblo gobierna eligiendo a sus representantes para que ejerzan el poder por él ¿Pillas la parte?

Supuestamente eso fue lo que hizo el pueblo cuando te eligió a ti para que atendieras sus asuntos y lo hicieras feliz. Aunque te sorprenda, hacer política es procurar la felicidad de los ciudadanos. Esto lo decían esos viejos sabios griegos que te pueden resultar aburridos e inútiles si eres chofer del metro, pero indispensables si pretendes conducir una nación.

Entonces, como no gobernaste, la gente se cansó y votó por otra opción política. ¿Por qué no la hiciste feliz? Bueno: no se consiguen alimentos ni medicinas, el hampa anda desatada, todos los años es el mismo problema con el agua y la luz, la canasta básica cuesta más de diez veces el salario mínimo, seguimos dependiendo del petróleo, expropiaron muchas empresas que ahora, en tus manos, no producen, etc. Pero lo peor no es eso, Nicolás, sino que a la gente le indigna (inclusive a quienes votaron por ti) que niegues estos problemas, le eches la culpa a la mamá de Tarzán o digan en VTV que antes estábamos peor. Porque, si no es tu culpa, al menos sí tu responsabilidad, y si no tienes la capacidad de garantizar la felicidad del pueblo, chamo, mejor renuncia y le dejas el peo a otro que le meta el pecho.

Porque la felicidad del pueblo no es que tú seas hijo de Chávez, ni el Psuv, Marx ni Fidel. No. La felicidad del pueblo es tener sus necesidades satisfechas y libertad para que su voto no dependa de que tú le mates el hambre, que ya ni eso haces.

Ahora, si es que decides remediar en algo la triste memoria que tendremos de ti, bueno man, es fácil: Deja de vernos cara de pendejo, ahórrate tu ideología trasnochada, haz un gobierno de unidad con la oposición (que tiene más votos, o sea más pueblo que tú) respeta la empresa privada, devuelve lo que expropiaron, quita los controles ridículos de precios que nadie cree, sincera lo del dólar, y aguanta como macho tu palo de agua.

De pana y todo, Nicolás: el pueblo está arrecho y esto se puede salir de control.

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